El monitoreo no empieza cuando suena una alarma. Comienza mucho antes, en el análisis del riesgo, en la lectura del territorio y en la coordinación silenciosa entre tecnología y autoridad. En un país donde el robo al transporte sigue siendo uno de los principales factores de presión para las cadenas logísticas, empresas como Skyangel han convertido la prevención y la reacción inmediata en una operación de alta especialización.
Ese fue el contexto en la que Skyangel, firma dedicada a la gestión del riesgo de las compañías, otorgó un reconocimiento a la Dirección Especializada en Robo al Transporte del Estado de México, al abrir sus puertas a esta corporación en un encuentro que fue más allá de una visita institucional.
La visita se realizó con la participación de Martín Domínguez Reséndiz, director general de Combate al Robo de Vehículos y Transporte del Estado de México, acompañado por integrantes de su equipo operativo, quienes recorrieron las instalaciones y conocieron los procesos de monitoreo y análisis de riesgos.
En ese marco, Skyangel también entregó un reconocimiento al subsecretario de seguridad mexiquense, Carlos Alberto Hernández, como parte de la coordinación institucional que se mantiene para la atención de eventos de robo al transporte y la respuesta operativa.
La actividad puso sobre la mesa cómo la colaboración público-privada se ha convertido en una pieza clave para contener un delito que concentra gran parte de su incidencia en esa entidad.
“Gran parte del robo al transporte en el país se produce en el Estado de México, por la confluencia de carreteras y por ser el punto de llegada de la mercancía que abastece a la zona metropolitana”, explicó Rubén Almonte, director general de Skyangel, al detallar por qué la empresa decidió reconocer el trabajo de esta área especializada de la policía estatal.
Cuando la alerta es real, la respuesta es inmediata
Desde la perspectiva de Skyangel, la relación con la autoridad no es decorativa. Se construye sobre la confianza operativa. Almonte subrayó que los reportes que emite la compañía son atendidos con seriedad porque responden a protocolos claros y a una validación previa de los eventos.
“Cuando solicitamos apoyo es porque ya hubo una desviación de la ruta original, paradas no autorizadas o pérdida de comunicación con el operador”, señaló. Esa certeza permite que, ante un evento de riesgo, la reacción sea inmediata y coordinada.
La experiencia acumulada también les ha permitido identificar riesgos que no siempre están ligados a un asalto directo. Una avería mecánica en carretera, por ejemplo, puede convertir a una unidad detenida en un blanco para saqueos o rapiña, por lo que el monitoreo constante punto a punto se vuelve determinante.
Los resultados de esta colaboración comienzan a reflejarse en los indicadores. De acuerdo con Almonte, el trabajo conjunto con la Dirección Especializada en Robo al Transporte ha contribuido a una reducción del 17% en los eventos respecto al año anterior, una cifra que representa un impacto relevante en siniestralidad y recuperación de mercancía.
“Eso nos permite reducir la victimización de las empresas y recuperar cargas cuando son robadas”, explicó, al justificar la importancia de reconocer públicamente el trabajo de las autoridades involucradas.
A dos décadas de su fundación, Skyangel dejó de ser una empresa enfocada únicamente en localización. Hoy se define como un ecosistema integral de seguridad, con soluciones que abarcan desde el transporte terrestre y la carga contenerizada, hasta la última milla, instalaciones fijas y la protección de personas.
“Protegemos contenedores, damos visibilidad a operaciones navieras, ofrecemos custodia virtual en última milla y también monitoreamos restaurantes, cafeterías, ejecutivos y domicilios”, detalló Almonte, al describir la evolución de la compañía y su portafolio de servicios.
Skyangel tiene presencia en Estados Unidos, México y cinco países de Centroamérica, y desde sus centros de monitoreo en el país da seguimiento a cargas que circulan en distintos continentes. Más de tres mil 900 clientes corporativos respaldan ese modelo, según datos compartidos por el directivo.
La operación tecnológica de Skyangel se apoya en el uso de sensores de temperatura, humedad, impacto y apertura, con lo que se da seguimiento a cargas sensibles a lo largo de su recorrido. La información recopilada permite identificar desviaciones de ruta, aperturas no autorizadas o posibles afectaciones a la mercancía durante el trayecto.
Esos datos se procesan mediante herramientas de analítica que se traducen en tableros de control utilizados por los clientes para respaldar reclamaciones, ajustar rutas y reforzar protocolos operativos. En ese análisis, la unidad detenida aparece de manera recurrente como uno de los principales puntos de riesgo, por lo que la prevención se enfoca en alertas oportunas y esquemas alternos de circulación.
Un “911 privado” para empresas y personas
La lógica de respuesta de Skyangel también se extiende a la protección del factor humano. Desde botones de pánico en aplicaciones móviles hasta plataformas que integran video, audio y localización en tiempo real, la empresa opera como un centro de atención de emergencias privado, activo las 24 horas.
Balaceras, accidentes, incendios, situaciones médicas o casos de violencia de género forman parte de los escenarios que atienden bajo protocolos específicos, con personal capacitado y coordinación directa con autoridades locales. “La prioridad número uno es salvaguardar la integridad de las personas”, se enfatiza desde el centro de monitoreo.
Mirando hacia adelante, Rubén Almonte reconoció que el mayor desafío para el sector no es tecnológico, sino estructural. En un entorno complejo, donde las autoridades están rebasadas y la inversión en seguridad sigue creciendo, el riesgo es que las empresas pierdan competitividad.
“El reto es que las empresas victimizadas sigan invirtiendo en seguridad sin que eso termine afectando la promesa de entrega, la producción o la competitividad de México en el plano internacional”, advirtió.
A ello se suma un contexto económico retador, con sectores que han visto caer sus volúmenes de carga entre 15% y 20%, afectaciones en la industria automotriz y una logística cada vez más presionada por factores externos.
En ese escenario, la apuesta de la empresa es tecnología, datos en tiempo real y colaboración con la autoridad como una triada indispensable para reducir riesgos, proteger la carga y sostener la operación logística en uno de los entornos más complejos del país.
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